Vivir con un trabajador esencial es una danza diaria
ATLANTA (AP) — La danza diaria comienza cuando llega a la puerta. Me encuentro con él, abro la puerta y rápidamente doy unos pasos hacia atrás. TodavÃa no quiero acercarme demasiado. Se quita...
ATLANTA (AP) — La danza diaria comienza cuando llega a la puerta. Me encuentro con él, abro la puerta y rápidamente doy unos pasos hacia atrás. TodavÃa no quiero acercarme demasiado. Se quita los zapatos sin tocarlos y los deja en un tapete afuera. Su mochila cae al piso y tomo una toallita desinfectante para limpiarla.
Ya al interior, se quita la capa externa de ropa y la lleva con cuidado a la lavadora para ponerla en el ciclo de “desinfectarâ€. Entra al baño y toma una ducha caliente. Tomo más toallitas y ataco picaportes, perillas de la lavadora y cualquier otra cosa que haya tocado.
Lo hemos hecho tantos dÃas seguidos que se necesitan pocas palabras, si es que alguna.
Sólo cuando sale de la ducha comienzo a relajarme. Respiro con un poco más de naturalidad y finalmente le pregunto, “¿Cómo estuvo tu dÃa, amor?â€.
Mi novio es un trabajador esencial. Trabaja en logÃstica de transportes para una compañÃa de tráileres. Todos los dÃas va a su oficina en Atlanta después de levantarse con la alarma a las 5:30 de la mañana, ponerse ropa de trabajo y salir a la calle. Su rutina matutina no ha cambiado mucho desde que el brote del coronavirus me paralizó a mà y a gran parte del mundo.
“Su trabajo es importanteâ€, me digo. Entre sus cuentas está la de una gran cadena de supermercados y una enorme compañÃa informática con bodegas en todo el mundo. Quizás más que nunca, deben aprovisionarse los estantes. La cadena de suministro no puede romperse. Es clave para que los productos lleguen del punto A al punto B.
Pero la verdad es que lo odio.
Constantemente me preocupa que mi pareja se exponga al virus. ¿Se lava las manos lo suficiente en el trabajo? ¿Todos sus colegas en la oficina y todos los conductores de camiones toman todas las precauciones posibles? ¿Todos cumplen con la distancia social cuando están sentados en las salas de conferencia? ¿Realmente usa las toallitas desinfectantes y mascarillas que le doy? ¿Y qué hay de su jefe, quien hasta hace poco todavÃa planeaba viajes de trabajo por el paÃs?
Juntos planeamos mitigar los riesgos lo más posible. Tomaba el transporte público, pero ahora conduce mi carro ya que yo trabajo desde casa. Tiene toallitas, gel desinfectante, mascarillas. Tenemos la rutina para después del trabajo.
Pero es frustrante y cansador para él después de una larga jornada y el estrés se acumula. En los buenos dÃas, hacemos la danza bastante rápido, como expertos. Pero en otros discutimos más. Olvidó tirar la mochila o todavÃa estoy en una llamada de trabajo, o de alguna forma nos aceramos demasiado a un vecino en el pasillo de nuestro edificio.
¿Y realmente ayudan estas medidas? Los zapatos, la lavadora, la ducha... ¿Realmente importa todo?
A diario le pregunto: “¿Hay una actualización para un plan en el que potencialmente trabajes desde casa?†Pero el hecho es que no puede hacerlo todo bien sin estar en la oficina para revisar fÃsicamente los temas.
Cuando la ansiedad me gana, pienso en los trabajadores esenciales _ los médicos, enfermeros, empleados de supermercados y farmacias _ que están en interacción más directa con el público y el trabajo heroico que hacen.
Me recuerdo que somos muy afortunados de tener trabajo cuando muchos amigos en Atlanta y otros lugares perdieron el suyo en la tambaleante economÃa. Controlamos lo que podemos, lo mejor que podemos, en el pequeño hogar que hemos construido aquà en nuestros tres años juntos.
Y luego me preparo para la danza diaria una vez más.
